Concurso de Acreedores para Empresas en Canarias: Cuándo y Cómo Solicitarlo

Cuando una empresa no puede hacer frente al pago de sus deudas de forma puntual, el concurso de acreedores es el mecanismo legal para ordenar esa situación. Lejos de ser el final del negocio, bien gestionado puede ser una segunda oportunidad para la empresa o al menos para sus administradores.

¿Qué es el concurso de acreedores?

Es un procedimiento judicial regulado por el Texto Refundido de la Ley Concursal (Real Decreto Legislativo 1/2020) que se activa cuando una empresa o persona física no puede pagar sus deudas con regularidad. Su objetivo es ordenar el pago a los acreedores de forma equitativa y, si es posible, mantener la actividad.

¿Cuándo es obligatorio solicitar el concurso?

El administrador o consejero delegado tiene la obligación legal de solicitar el concurso en el plazo de 2 meses desde que conoce o debería conocer el estado de insolvencia. Incumplir este plazo puede acarrear responsabilidad personal por las deudas de la sociedad.

Fases del concurso voluntario

  1. Solicitud: el administrador presenta la solicitud ante el Juzgado Mercantil adjuntando balance, lista de acreedores y memoria explicativa.
  2. Declaración de concurso: el juez nombra un administrador concursal que asume (total o parcialmente) la gestión de la empresa.
  3. Fase común: se inventaría el patrimonio y se clasifica a los acreedores por orden de preferencia de cobro.
  4. Convenio o liquidación: se intenta un acuerdo con los acreedores (convenio) o, si no es posible, se liquidan los activos para pagar las deudas.

¿Qué pasa con el administrador de la empresa?

Una de las mayores preocupaciones es la responsabilidad personal del administrador. Si el concurso se califica como «culpable» (por mala gestión, ocultación de activos o incumplimiento del deber de solicitar el concurso a tiempo), el administrador puede ser condenado a pagar parte de las deudas de la empresa con su propio patrimonio.

Por ello, actuar con tiempo y con asesoramiento profesional es fundamental. En Alfisco Canaria analizamos cada situación para proteger al máximo los intereses de los administradores y de la empresa. Consúltenos ante cualquier dificultad financiera.

Ir al contenido